lunes, 3 de noviembre de 2014

High On Fire- De Vermis Mysteriis (Doom/ Stoner)- 2012

¡Vaya discazo es De Vermis Mysteriis!, para mí el mejor disco de un grupazo como es "High On Fire", con el que siempre nos quedamos satisfechos con cada entrega. Venían de un disco muy criticado por ser menos denso y pesado más cercano al Rock, aun que tengo que reconocer que a mi me pareció una perla diferente pero genial también, es lo que tiene ser un pureta de los grupos que tengan que hacer siempre lo mismo. Pero con este disco, volvieron a lo que sabían hacer y de que manera, me quito el sombrero a base de mover la cabeza ante el mítico "Matt Pike", un diestro de la guitarra y los sonidos pesados, que junto a sus dos fieles escuderos, "Jeff Matz" y "Des Kensel" nos tienen preparado un muy buen rato. Sin duda fue de lo mejor del 2012.


El disco, es una obra conceptual inspirado en un grimorio de "Robert Bloch", y que H.P. Lovecraft incorporó a sus mitos de Cthulhu. Una historia centrada en un gemelo de Jesús que murió durante el alumbramiento, y su viaje al encontrarse un pergamino de un antiguo alquimista chino, quien es capaz de ver el pasado mediante los ojos de sus ancestros. Con esto entendemos un poco más el porque de esta llamativa portada.

El álbum, es como un paseo de una apisonadora en un día de tormenta, solo que tu no estas en la apisonadora, ¡ahí la gracia!, mejor intentar huir. Disco repleto de grandes temas, donde los encontraremos al más puro Doom como "Madness of an Architect" contundente y lenta, con unos riffs algo bluseros que le van a la perfección. O "King Of Days", una historia de aventuras, con un sonido muy épico y Doom, pocas canciones de esta temática habrá así, brutal.

Pero si este disco es una obra maestra es por algo, y los momentos de velocidad de algunas canciones como "Fertile Green", donde la voz rota me encanta, de las mejores del disco. "Serums of Liao" que abre el disco a mamporro limpio de una gran habilidad en la batería y la voz a lo Motorhead, que nos hace sonreír. Pero si un tema me ha sorprendido es "Spiritual Rights" una orgía de truenos donde todos los instrumentos se alían para hacer una contundencia con una velocidad pasmosa en esta canción, muy Thrash. "Samsara", creo que es la primera canción que presenta "High on Fire", y donde se puede escuchar la habilidad de este dios del Riff, con un bajo que no se le queda nada atrás. Pocas palabras hay para definir esto.

Es que es denso, potente, duro, pesado, con cambios donde la voz nos demuestra diferentes facetas donde se adapta siempre a la perfección, con una instrumentación de 10, contándonos una historia, donde la agonía y el misterio se juntan. Es perfecto, es un disco perfecto.


Autor reseña: Jorge Bielba

Orphaned Land – Mabool: The Story Of The Three Sons Of Seven (Oriental Progressive Death Metal) - 2004


¡Saludos! Quiero agradecer a Jorge que me haya ofrecido la oportunidad de colaborar en este blog, y para ello, aprovecho para estrenarme con uno de mis grupos favoritos: "Orphaned Land". Este grupo israelí reune muchas características que lo vuelven un grupo único. Para empezar, el cruento conflicto que se vive en Oriente Medio se ve reflejado muy claramente en la esencia del grupo, ya que trabajan activamente para la paz y la reconciliación entre pueblos, especialmente entre el palestino y el israelí. Esencia en la que también destaca el sonido, formado por una amalgama curiosa de metal progresivo con toques Death y Doom, e inspiradamente arreglada con una instrumentación oriental excepcional. Si a esto le sumamos una temática profunda, compleja y de inspiración religiosa y letras narrativas muy cuidadas en inglés y hebreo, tenemos una forma muy personal de concebir la música y la vida.

Si bien llevan más de veinte años de carrera, lo cierto es que hasta la fecha han sacado únicamente un EP y cinco álbunes, publicados principalmente en los últimos diez años, tras el punto de inflexión que supuso “Mabool”. Este es, precisamente, el disco que he decidido reseñar, pues en él se encuentran todos los elementos característicos de Orphaned Land y que dan forma a este álbum conceptual que narra la historia de los tres hijos del Séptimo (símbolo de Dios). Los tres hijos, que representan a las tres religiones abrahámicas (judaísmo, cristianismo e islamismo), fueron divididos y enviados a la tierra, donde como prueba deben salvar a la humanidad del Diluvio Universal (Mabool en hebreo). Es entonces cuando deciden construir un arca para salvaguardarse (una historia ciertamente familiar, ¿no?).


Pero pasemos a las canciones. El álbum se abre con “Birth of theThree (The Unification)”, que narra el origen y papel de los tres protagonistas. Ya desde el principio encontramos todos los elementos que caracterizan a Orphaned Land: instrumentación oriental, partes melódicas con la fantástica voz de Kobi Farhi unidas con fragmentos más duros donde la voz gutural del propio Kobi toma la iniciativa. Y por supuesto, muchos elementos progresivos que condensan en los casi siete minutos de canción toda la esencia de los israelíes. La siguiente canción, Ocean Land, explica la visión de los tres sobre el Diluvio en cuatro intensos minutos donde hay tiempo para los mismos elementos más algún solo y  un final melódico.

Tras esta introducción, llegan los dos temas con más tralla del disco: “The Kiss of Babylon (The Sins)” y Halo Dies (The Wrath of God), con un interludio llamado “A’salk” dondela voz femenina de Shlomit Levi recita a capella unos versos en hebreo. Ambas canciones largas guardan similitudes en cuanto a contenido: mientras “The Kiss of Babylon” empieza más Thrash para acabar progresivamente en un dueto precioso entre Kobi y Shlomit, “Halo Dies” empieza muy melódica y termina volviéndose el tema más duro del disco, para acabar de nuevo de forma más melódica. Durante las tres canciones se explica que Dios decide castigar al mundo por todos sus pecados. “A Call to Awake (The Quest)” sigue en la estela de sus predecesores, melodías orientales mezcladas con Death para narrar cómo los Tres intentan avisar a la humanidad, aunque no son creídos. “Building the Ark” es un tema más folclórico, despojado de toda dureza y donde destacan las voces limpias y que explica cómo finalmente deciden construir un arca. “Norra el Norra (Entering the Ark)”es una plegaria cantada exclusivamente en hebreo en la que los coros cobran completo protagonismo y que termina con un solo de piano optimista.

Y así llegamos al cénit de la historia, las cuatro últimas canciones del trabajo forman una suite que conforma el culmen de la narración. “The Calm Before the Storm” es, una canción acústica y muy atmosférica (nunca mejor dicho) en la que se puede imaginar cómo el cielo se oscurece y empiezan a caer las primeras gotas: la inundación está aquí. Tras la calma, llega la tormenta, auténtica protagonista de la historia y que es descrita en dos partes: “Mabool (The Flood)” y, para que no quede ningún género de dudas de su duración, “The Storm Still Rages Inside”. Aquí encontramos muchos elementos que han ido apareciendo hasta ahora: melodías duras y suaves, voces rasgadas y suaves, coros, pasajes en hebreo, un cúmulo de cambios de melodías progresivas y un épico final. Una vez la tormenta se ha calmado, vuelven a escucharse lo pajaritos, es la señal que ha llegado “Rainbow (The Resurrection)” el final de la historia narrado por una guitarra acústica.

En definitiva, se trata de una experiencia única, las melodías, la combinación de géneros y los arreglos son una maravilla para los oídos; la temática descriptiva también está muy bien encontrada, lo que hace más fácil de digerir una historia de inspiración religiosa que puede echar para atrás a los más escépticos. De todas formas, recomiendo encarecidamente prestar atención a las letras y, sobre todo al mensaje, es un precioso mensaje de paz que creo que hace reflexionar y abre más la mente. Si fuéramos más tolerantes y comprensivos con el vecino, ¡cuántas desgracias nos hubiéramos ahorrado!


 Autor reseña: Pau Edo Ferrando. 

lunes, 27 de octubre de 2014

Avantasia- Metal Opera Pt. I (Power metal)- 2001

Cuando una Opera Rock, sale a la perfección, pasan cosas como las que nos trajo "Avantasia" en sus dos primeros discos. Y es que el señor "Tobias Sammet", figura principal de "Edguy" y un compositor brutal, tenia maquinando en su cabeza desde hacia tiempo este proyecto en paralelo. Y menuda jugada le salio, ya que es tremendo discazo. Donde nos contara una historia de fantasía, con diferentes personajes interpretados, o mejor dicho, cantados, por algunos de los músicos más ilustres de la historia de este genero, como Timo Tolkki (Stratovarius), Michael Kiske (ex Helloween, Unisonic), Sharon den Adel (Within Temptation), Kai Hansen (Gamma Ray), Alex Holzwarth (Rhapsody of Fire) o David Defeis (Virgin Steel) entre otros. Vamos que a priori la mezcla apunta más que bien.


Desde el principio del disco, se ve que la magia, la fantasía y las melodías power con una pizca de folk y otra tanta de interpretación, se juntan y te rodean a lo largo de todas las canciones de esta opera. Gran desfile de temas, como el primero de la intro "Reach Out  for the Light", potente y ágil, donde ya vemos como el juego con las voces van a tener un papel más que protagonista y que mejor que Sammet y Kiske, una de las mejores voces del power. También les vemos juntos en "Breaking Away", donde también veremos calidad en los teclados y la potente batería de Holzwarth, demostrando todo su poderío. Estribillos pegadizos y fáciles, ¿que más se puede pedir en un disco así?. Un poco de Folk, pues ponemos "Farewell", con la preciosa voz de Sharon den Adel, un corte más balada y que seguro que es un himno para más de alguno.

Otro homenaje, esta vez con un estilo más puro del power y en la que también se tiene como obligación quedarse fascinado es "The Glory of Rome", que desde la primera escucha ya se te quedará en la mente para siempre, una de mis preferidas del disco, con ese solo simplemente genial. Otra de las canciones que hizo leyenda este disco, fue como no "Avantasia", con Kiske en su máximo esplendor, y es que lo tiene todo, una instrumentación perfecta, cambios de ritmo, coros, el mejor estribillo del disco, ritmo, melodías, intensidad, garra, y joder, que en concierto te despierta si o si. 

Pero sin duda, la parte que más disfruto siempre que escucho este disco, es el final, con sus dos últimas canciones "Sign of the Cross" más lenta, pero de la que puedo saborear cada nota, la guitarra me encanta y la mezcla de voces, puff. Y el plato fuerte, la que pone punto y final, "The Tower" de casi 10 minutos, con ese inicio con un suave piano, donde va subiendo la intensidad y ¡Pam! todo se pone en marcha, y encaja a la perfección, unos coros maravillosos, los redobles de batería y los riffs de las guitarras, perfecto, una canción para enmarcar y que te deja el mejor de los sabores en la boca.

Metal Opera Pt I, y el estreno de Avantasia, que sin duda es una de las bandas más queridas por todos los amantes del metal, aun que no seas un loco del Power. Siempre hay una excusa, para ponerse este disco de vez en cuando.


Autor reseña: Jorge Bielba

sábado, 25 de octubre de 2014

Revocation- Deathless (Thrash Technical/ Death)- 2014

Vaya maquina de sacar discazos es "Revocation", solo ha pasado poco más de un año de su anterior obra "Revocation", que ya dejo a alguno con la boca bien abierta. Y en nada ya nos sacan este "Deathless", disco de gran nivel Así que los fans de los de Boston, podemos estar más que contentos con su rendimiento. Y es que me siguen sorprendiendo disco a disco, sabes que será un buen golpe en la mandíbula al escuchar el disco, pero no te esperar que más bien es como una estampida de toros salvajes.


Siguen apostando por lo mismo, y bien hecho, para que cambiar si aun hay tanto que explotar aquí. Riffs contundentes de guitarra, en el que más de uno pensara que se deja la nuca en el intento de seguirles. Una batería con una calidad brutal, haciendo todas las birguerias que le plazcan, de la que solo tienes que escuchar un par de cortes para darte cuenta de ello. Temas directos y nada más, sin detalles orquestales, solo ellos creando un sonido contundente y mortífero.

Diez buenos temas y un Bonus Track de un cover de "Morbid Angel" por si increíblemente te has quedado con ganas de más. Canciones que pasan de ritmos lentos y poderosos, recreándose en el riff como "Deathless", a velocidades extremas por ejemplo "Scorched Earth Policy", como si de un torbellino de notas estuviera pasando por tu habitación. Uno de los momentos que más me han gustado y que creo que hay que resaltar sería el final de "A Debt Owed to the Grave", una orgía de melodías, que creo que tiene que ser un digno espectáculo que ver en directo, sin duda.

Cortes más afilados, con estribillo en voces limpias en "Labyrinth  of Eyes", al más puro estilo de los grandes de este genero. O la sorprendente estructura de "Madness Opus" donde encontraremos de todo, ritmos apisonadora, toques groove, solos de guitarra de siete cuerdas imposibles, calma y destrucción, sin duda una de las mejores canciones del disco. Hasta tenemos tiempo de una canción instrumental, donde poder comprender toda la calidad y técnica que tienen estos monstruos. Aun que eso se ve en cada tema, y sino escucha la guitarra de "Witch Trials" y dime que no.

Así que dejate demoler por este álbum, donde los americanos están llamando a las puertas de los grandes con un ariete. Porque si con esto, aun no se dan a conocer como una de las bandas de primeras filas, ya no se que más pueden hacer. Brutal técnica que cualquier fan del metal tendría que escuchar.


Autor reseña: Jorge Bielba

miércoles, 22 de octubre de 2014

Solstafir- Ótta (Atmosferic Post Rock)- 2014

Hay discos, que son especiales, en los que solamente importa la música y nada más, ni si se venderá más,la industria, el comercio. Sólo la música cuidada y hecha con cariño, mirando cada detalle para que sea perfecta. Y esto, por desgracia pasa muy poquitas veces, por eso cada vez que encuentras algo así, lo guardas y que no se te escape nunca. Venían de un tremendo doble disco "Svartir Sandar", los finlandeses que han evolucionado un poco su sonido, más frio, un poco menos atmosférico, pero delicado y genial. De lo mejor que nos dejará este 2014 seguro.


Un disco, claramente atmosférico, te rodea y te persigue. Un disco frio, solitario, minimalista, perfectamente nos transporta a la misma carátula del álbum o a cualquier paisaje de su Islandia natal. Ocho canciones de viaje, donde nos podremos relajar con los largos pasajes instrumentales y nuestra mente se quedará en blanco, un lugar donde los problemas se quedan en el exterior. Donde todo está calculado y medido, en donde cada punto de intensidad y fuerza, encaja en su lugar a la perfección, que nos ilumina, nos asombra, nos mueve, para después volver otra vez a la suave tranquilidad. Me impresiona como cuatro músicos, pueden controlar todo solamente con su sonido. La temperatura del espacio, el paso del tiempo, el ciclo de las mareas o el paisaje en el que movernos. Simplemente una experiencia genial.

Muy buenos temas que nos encontraremos dentro, y para darle más gracia y encanto, todas cantadas en islandés, ¡claro que si, macho!. La canción inicial, es simplemente increíble " Lágnaetti", con su tenue piano y una voz susurrante, como la que te cuenta un cuento de buenas noches, que te muestra la escena sin prisas, un mar a tu derecha, su olor a sal, y sin más ese mar se enfurece, entra la batería y el bajo, todo se mueve a tu alrededor, la voz ahora es preventiva y viva y como vino se va, el piano vuelve y todo se calma. Claro ejemplo de lo que nos encontraremos en el resto de canciones, donde habrá buenas dosis de Folk, con un característico banjo, que le queda al resto como anillo al dedo, donde el trabajo en las cuerdas te moldea todo a su antojo. Una voz menguante, lineal o con falsetes un control tremendo que te transmitirá un sin fin de cosas. Un piano protagonista y gélido, que deja pasar algún rayo de sol.

Placentero y trabajado. Un disco con el que se debe tener la mente bien abierta, y darse cuenta de toda su complejidad. Pero de verdad, que es un regalo, merece muchísimo la pena, de verdad. Obligado quedarse fascinado y envuelto por esta música que baila para ti.



Autor reseña: Jorge Bielba

Flying colours- Flying colours (Rock/Pop Progressive)- 2012

Después de una reciente escucha de su segundo disco, del que me ha dejado un gran sabor de boca, de que este "super grupo" sigue su camino y no queda como la genialidad pasajera que fue olvidada. Pero aun así, me han entrado unas ganas tremendas de hacer una reseña de su primer trabajo, el "Flying Colours", el cual ya sorprendió por una propuesto mas suave y porque no decirlo, popera, asequible, accesible, mezclada con un gran rock y menos tintes progresivos de los que se esperaba, al ver los componentes del grupazo, como los titanes del progressive "Mike Portnoy"o "Neal Morse" más "Casey Mcphrson", "Steve Morse" y "Dave LaRue". Pero lo que nos dejaron, es un gran trabajo que deja un tributo a grandes bandas y sonidos, con los que hemos crecido más de alguno.


Ponerse este disco, es como dar un paseo por diferentes décadas, donde reír, emocionarse, moverse, blandir el puño, o simplemente cerrar los ojos y disfrutar. Y es que es inevitable escuchar "The Storm" y que no se te pasen por la mente "U2" y sus pegadizos estribillos, con un gran trabajo en las voces. O de verdad no creer que los mismísimos "Red Hot Chilli Peppers" estén tocando el instrumental de "Forever In Daze", con ese bajo tan funky y esa batería marcando el paso, simplemente genial. Pero la que si me pone la piel de gallina es "Love Is What I'm Waiting For" tan claramente a mis queridos "Queen" con su piano tan característico y esa guitarra distorsionada, en el que el solo parece uno de los solos más inspirados de una leyenda como "Brian May".

Pero no todos son recuerdos y honores, también hay tiempo para temas largos y progresivos al estilo de "Transatlantic", aprovechando que hay dos miembros de ese grupazo, la canción que abre el disco y nuestro apetito "Blue Ocean" muy rítmica y ágil, con estribillos  melodías pegadizas, comandadas por el bajo tan genial, y una lúcida batería, aun que de guitarras tampoco nos quedamos cortos. La otra es el tema con el que se cierra el disco "Infinite Fire", de 12 minutos, atmosférica, sentimental, con buenas dosis de partes instrumentales, donde se desprende calidad por todos los sitios donde mires, vaya forma de cerrar.

Uno de los temas que más me gusta es el corte "Shoulda Coulda Woulda", con una voz distorsionada, creando una hipnotización brutal, y unas guitarras también distorsionadas que te hacen moverte sin poder parar, rock puro en vena, ¿detalles muy Muse?. Que jodido solo, de los mejores del disco. También tenemos tiempo para baladitas, pero de las buenas, "Kayla", donde nos muestra todo el lucimiento de esa calida voz, tan bien elegida para este proyecto. O "Better That Walking Away", donde hay más lucimiento y trabajo a las cuerdas, ¡aquí hay para todos!. Otro de los temas diferentes y de obligada mención es "Fool My Heart", con ese Blues tan cojonudo, el piano, la guitarra rasgada, todo a la perfección, hasta que Portnoy sea el que cante le queda bien.

Disco alegre, divertido, con mucha luz, porque no todo tiene que ser duro y agresivo, solo es necesario buena música, que te transmita y te de ganas de más. Y de eso este disco que tiene mucho que dar. Difícil decisión para elegir una canción, la verdad.


Autor reseña: Jorge Bielba