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martes, 13 de enero de 2015

Battle Beast- Battle Beast (Heavy/ Power)- 2012

Hoy me apetecía escuchar algo divertido y directo. Así que en estos casos siempre me viene a la mente el segundo disco de Battle Beast, y es que son cincuenta minutos de temas vibrantes de esa mezcla de Hard Rock y Heavy metal tradicional con mucho tintes power y estribillos más pegadizos que el super glue, que no podrás quitártelos de la cabeza durante días, que fuerza, que energía, que voz... ¡hoy es día de Battle Beast!.


Si eres un marciano, y aun no sabes quienes son este grupazo que en tan solo 4 años se ha plantado ya teloneando a Nightwish por todo el mundo, y marcando su lugar y reconocimiento en el metal europeo. Solo te bastará la primera canción "Let It Roar" para saber de que van, guitarreos, doble pedal, unos teclados muy ambientales y delicados y esa voz rota y poderosa que tiene Noora Louhimo, que se eleva y me hace darlo todo canción tras canción.

Difícil improvisto tubo que superar el grupo cuando después de su primer álbum, su anterior cantante y marca de identidad decidía dejar el grupo, pero madre mía como lo solucionaron. A mi personalmente me gusta más la nueva, y es que me vuelve loco con su registro en temas como "Out of Control", poco más necesito yo.

La verdad es que Battle Beast no ha inventado nada nuevo que no hayamos escuchado antes, pero hacen tan bien ese sonido clásico que tanto nos gusta, y que me recuerda a tantos de los grandes, por ejemplo "Raven" a Accept o un tema trallero de Judast Priest, pero cantando Doro claro, uno de los mejores cortos del disco. También buenas dosis de power tradicional  que se ven en "Out On The Streets" y esos pianos tan geniales, un tema que va creciendo a medida que avanza. O simplemente cortes más épicos como "Kingdom" con sus batallas de piano y guitarra.

Y es que no hay más, un puñado de buenas canciones, con fuerza, que te atrapen desde el primer momento y que corear perfectos para el directo con "Machine Revolution" o "Rain Man", mira habré escuchando veces el disco y aun me quedo aveces flipando con la voz de esta mujer. Pero si por algo se han dado a conocer es por su formula mágica de "Black Ninja" con esos toques algo orientales, mucha melodía en un medio tempo y un grito desgarrador que lo parte todo a su paso y que no puedo evitar cantar o intentarlo almenos, cuando suena.

Así que ya sabes, ya te estas poniendo el disco, que es de los que te entran solo al mirar la increíble portada que tiene. Fácil, canciones cortas y mucha emoción en todas partes, sonido de vieja escuela, no se puede pedir más.



Autor reseña: Jorge Bielba.


sábado, 29 de noviembre de 2014

Satan- Life Sentence (Heavy Metal)- 2013

Que los sonidos retros, recordando los grandes tiempos de los 70 y los 80 están de moda, es un hecho (de lo que un servidor no tiene ninguna queja). Solo hay que ver todos los discos de grupos modernos con esos sonidos clásicos. Pero el caso de estos "Satan", es un tanto diferente. Pues ellos son un grupo de la vieja escuela, contemporáneos de la New Wave Of British Heavy Metal, como otros grupos con los que hemos gozado y crecido, "Judas Priest", "Saxon" "Maiden" o "Motorhead", casi nada. Solo que nuestros protagonistas de hoy, no corrieron tan buena suerte en cuanto a popularidad, como los grandes. Aun que siguieron trabajando, con cambios de formación, de nombre, separaciones y reunificaciones. En resumen, que después de 26 años en silencio, sacan este "Life Sentence", una pedazo de obra, con 10 temazos y esos sabores y sonidos de antaño.


Sin duda, lo primero que hice al escuchar el álbum la primera vez, fue sonreír. Porque madre mía, lo tenia todo. Buenos temas que te entraban desde el primer segundo, con un cantante, liderando la banda con su voz, sin ser ni estridente, ni forazada, tan solo narrandote sus historias a la perfección y lo mejor de todo, colocando los agudos que tanto nos gustan y que todos intentamos hacer en nuestras casas, siempre en el momento necesario de la canción.

El trabajo de las cuerdas es de lo mejor del disco, sino escucha "Twenty Twenty Five" y el despliegue de armónicos que se gastan, o las cruzadas y enredadas guitarras de "Siege of Mentality", ágil y pegadiza, de mis preferidas del disco. "Life Sentence" tiene ese sonido más sucio y distorsionado con esos coros facilones, un tema más Hard Rockero, de los que nos gustan y nos traen tantos recuerdos. Y es que no puedo evitar sonreír otra vez, mientras escribo esto.

Otra de las que no pueden pasar desapercibidas es "Incantations", de las más trabajadas, haciendo un ambiente más oscuro, como el de la intrigante Portada. La batería funciona muy bien durante todo el trabajo, me gusta mucho en "Personal Demon", con sus juegos con los platillos, con un sonido retro, antiguo, genial y que caduco hace mucho tiempo, pocas canciones se oirán así, a no ser que escuche el nuevo de Black Sabbat. El bajo se hace notar un poco más en "Tears of Blood", donde la niebla nos rodea, y las melodías juegan por nuestro alrededor.

Trabajo muy serio, grandes melodías, batallas entre las guitarras, muy buena instrumentación, gran Frontman, y sabores añejos. Yo la verdad es que no puedo pedir más, lo que daría porque saliera un disco así, al año. Dejate seducir por "Satan" y sus sonidos clásicos del Heavy ingles del que tanto hemos mamado.

 
                                       

Autor reseña: Jorge Bielba.
 

martes, 11 de noviembre de 2014

Supertramp – Supertramp (Progressive Rock) –1970


Si pensamos en grupos clásicos de rock, especialmente de los 70 y 80, Supertramp es, sin duda, uno de los más conocidos. Ya sea por “Dreamer”, “It’s Raining Again” o “The Logical Song”, entre muchas otras, Supertramp ha sido (y es) un grupo muy influyente. Su mezcla de rock clásico y estructuras progresivas, con un toque más accesible y luminoso que otros grupos similares, hacen de Supertramp uno de los grupos más conocidos y queridos dentro del panorama rockero.

Sin embargo, precisamente la grandeza y éxito de muchos de sus discos ha eclipsado a otros más discretos. Este es el caso de Supertramp, primer y homónimo disco del grupo: el gran desconocido. Y no es que sea más flojo que sus sucesoreso se le noten más costuras. El hecho es que este trabajo es bastante diferente de los siguientes, pues aquí encontramos un disco muy progresivo y oscuro, digno de Pink Floyd o King Crimson. Es comprensible que, dada la mayor comerciabilidad de su etapa de oro, este disco fuera considerado como un experimento fallido, una probatura en busca de un sonido contundente, o ambas cosas a la vez.



El disco empieza con una versión reducida de “Surely”, una balada de guitarra de poco más de medio minuto de duración con la suave y dulce voz de Roger Hodgson. Sin embargo, la recordaremos más tarde, pues la última canción del disco es la versión completa, que da un final épico y alegre a esta experiencia sonora. Tras la primera versión, nos metemos de lleno con “It’s a Long Road” y “And I Am Not Like Other Birds of Prey”, dos cortes de rock clásico que bien podrían estar incluidos en Crime of the Century sin distinguirse del resto, de no ser porque contienen estructuras más complejas y un sonido más serio. 

Especial mención merece “Words Unspoken”, cuya letra es todo un poema que, aderezada con la cadencia hipnótica marcada por la batería, te transporta a otro mundo. Sensacional el arreglo de guitarra que ayuda aún más a perderse entre las palabras nunca pronunciadas.

“Maybe I’m Beggar” es una canción puramente progresiva cuyo resultado es tan bueno que, de pertenecer a otro grupo,bien podría haber sido todo un clásico. Empieza tranquila, prácticamente a capella, y poco a poco va aumentando el ritmo a medida que se unen más instrumentos. Finalmente, con el solo de guitarra, los ánimos acaban de encenderse y llega el desenfreno con el juego entre el sintetizador y la guitarra. En “Nothing to Show” encontramos la canción más hard rockera del disco, con un ritmo y una fuerza implacables que desde el principio te hacen mover el esqueleto.

Y así llegamos a la joya de la corona, para mí, personalmente, la mejor canción del disco: “Try Again”. Sus doce minutos de duración son una montaña rusa de emociones, con cambios suaves y bruscos, si no desconcertantes. Se inicia con el sonido misterioso de un flageolet (similar a la flauta travesera) apoyada por el sintetizador y una voz, suave y casi susurrante, que sigue la línea melódica. Tras el estribillo, un golpe de autoridad de guitarra y batería muestran la potencia latente de la canción. Algo se está cociendo por dentro. Cuando vuelve el estribillo, más animado, no hay duda de que estallará un vendaval de rock duro y frenético. Gatillazo. Eso es lo que sucede cuando, contra todo pronóstico, sólo se escucha a la guitarra frenándonos en seco. Pero merece la pena. Y es que la parte instrumental que sigue a este coitus interruptus es la definición perfecta de música progresiva: no encontraremos lo mejor en técnica o complejidad, pero la progresión de intensidad de 0 a 100 es tan perfecta que quitar una sola nota dañaría considerablemente todo el conjunto. Nunca mejor dicho, el conjunto es mucho más que la suma de las partes. Cual veneno entra por los oídos y, sin que te des cuenta, se extiende por todo tu cuerpo y te obliga a moverte de forma involuntaria, en sacudidas de locura desatada, justo lo que necesitábamos. Tras el clímax vuelve una cierta calma y vuelve el estribillo, que vuelve a animarse. Y de pronto, silencio absoluto. Estupor absoluto hasta que se oye un conjunto de sonidos inconexos como de pruebas de sonido antes de un ensayo. Finalmente conectan las ideas, se vuelve a animar la canción, y por fin, el estribillo desata toda la fuerza esperada y finalmente anuncia el final de este viaje musical inolvidable.

A cada personale gustará más o menos este disco, pero es innegablela calidad que desprende, especialmente si consideramos que se trata de su primer disco. Cualquier grupo de este estilo firmaría estrenarse de esta forma. No me extrañaría que fuera uno de los discos más infravalorados de la historia, pues ha sido completamente eclipsado por todo el éxito posterior del grupo. Permitidme que os recomiende tomar quince minutos de vuestro tiempo y lo empleéis en disfrutar de “Try Again” en todo su esplendor. Dedicad doce de ellos a la canción en sí, cerrad los ojos, dejaos llevar por ella y, por favor, no tengáis prisa, no miréis el reloj y estropeéis su magia.Ya emplearéis los tres minutos sobrantes en recuperaros de tal viaje astral y reflexionaréis qué os ha pasado. Y si no funciona, volvedlo a intentar…



Autor reseña: Pau Edo Ferrando.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Clutch- Earth Rocker (Hard Rock/ Stoner Rock)- 2013

Con 20 años a sus espaldas, los americanos "Clutch" y su Stoner adictivo, del que mola, del de malotes, nos sacaron su décimo álbum, y mejor nombre no le pudieron poner, "Earth Rocker" y eso es lo que quieren. Así que ya sabes lo que toca, alegrarse el día, ponerse la música bien alta y acompañarles en este viaje, si es posible junto al rugir de tu motocicleta. ¡Rock and Roll!


Y apretamos bien el acelerador, con la canción que le da nombre al disco, "Earth Rocker", potente, con un estribillo brutal que nos activa, nos mueve y el rock circula por nuestras venas. Pero esto es solo el comienzo, con la siguiente, "Crucial velocity" ya si que lo tienes que dar todo, donde seguimos acelerando con ese riff afilado y contundente. Y para terminar ya el comienzo de este discazo, "Mr. Freedom" con su groove aplastante que nuestro cuerpo pedía, para poder llegar al éxtasis, un sonido muy compacto, y que seguro que te atrapa a ritmo de guitarreos, carne de directo.

"D.C. Sound Attack", una de mis preferidas y imprescindible del disco, un gran tema de Blues Rock, con una armónica genial, y en la que solo piensas, ¿porque se hace tan poca música así? Como diría Otto: ¡Viva Led Zeppelin!. Hay tiempo para baladas como "Gone Cold" donde las revoluciones bajan, pero no la calidad. Donde coger aire con canciones así, donde una voz aterciopelada nos calienta en la fría noche se agradece. "Unto the Breach", una descarga de garra, canción directa a la yugular, donde una cerveza en la mano acabaría cayéndose seguro. Es que no puedes perderte mil detalles que te guarda el disco, como fuerza las cuerdas vocales en "The Face". O el manejo de las vaquetas en "Book, Saddle, And Go" posiblemente donde mejor suenan en conjunto, lo que tiene la experiencia y la gran cantidad de rodaje.

Ponte "Earth Rocker" ahora mismo, sin excusas, que mejor forma de animarse un día, ¡que a base de Hard Rock! Perfecta, para petarlo en un bar lleno de amigos o solo en tu casa. Clutch nos regala otro pepinazo como siempre.

                                                                 
                                    
                                        


Autor reseña: Jorge Bielba.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Flying colours- Flying colours (Rock/Pop Progressive)- 2012

Después de una reciente escucha de su segundo disco, del que me ha dejado un gran sabor de boca, de que este "super grupo" sigue su camino y no queda como la genialidad pasajera que fue olvidada. Pero aun así, me han entrado unas ganas tremendas de hacer una reseña de su primer trabajo, el "Flying Colours", el cual ya sorprendió por una propuesto mas suave y porque no decirlo, popera, asequible, accesible, mezclada con un gran rock y menos tintes progresivos de los que se esperaba, al ver los componentes del grupazo, como los titanes del progressive "Mike Portnoy"o "Neal Morse" más "Casey Mcphrson", "Steve Morse" y "Dave LaRue". Pero lo que nos dejaron, es un gran trabajo que deja un tributo a grandes bandas y sonidos, con los que hemos crecido más de alguno.


Ponerse este disco, es como dar un paseo por diferentes décadas, donde reír, emocionarse, moverse, blandir el puño, o simplemente cerrar los ojos y disfrutar. Y es que es inevitable escuchar "The Storm" y que no se te pasen por la mente "U2" y sus pegadizos estribillos, con un gran trabajo en las voces. O de verdad no creer que los mismísimos "Red Hot Chilli Peppers" estén tocando el instrumental de "Forever In Daze", con ese bajo tan funky y esa batería marcando el paso, simplemente genial. Pero la que si me pone la piel de gallina es "Love Is What I'm Waiting For" tan claramente a mis queridos "Queen" con su piano tan característico y esa guitarra distorsionada, en el que el solo parece uno de los solos más inspirados de una leyenda como "Brian May".

Pero no todos son recuerdos y honores, también hay tiempo para temas largos y progresivos al estilo de "Transatlantic", aprovechando que hay dos miembros de ese grupazo, la canción que abre el disco y nuestro apetito "Blue Ocean" muy rítmica y ágil, con estribillos  melodías pegadizas, comandadas por el bajo tan genial, y una lúcida batería, aun que de guitarras tampoco nos quedamos cortos. La otra es el tema con el que se cierra el disco "Infinite Fire", de 12 minutos, atmosférica, sentimental, con buenas dosis de partes instrumentales, donde se desprende calidad por todos los sitios donde mires, vaya forma de cerrar.

Uno de los temas que más me gusta es el corte "Shoulda Coulda Woulda", con una voz distorsionada, creando una hipnotización brutal, y unas guitarras también distorsionadas que te hacen moverte sin poder parar, rock puro en vena, ¿detalles muy Muse?. Que jodido solo, de los mejores del disco. También tenemos tiempo para baladitas, pero de las buenas, "Kayla", donde nos muestra todo el lucimiento de esa calida voz, tan bien elegida para este proyecto. O "Better That Walking Away", donde hay más lucimiento y trabajo a las cuerdas, ¡aquí hay para todos!. Otro de los temas diferentes y de obligada mención es "Fool My Heart", con ese Blues tan cojonudo, el piano, la guitarra rasgada, todo a la perfección, hasta que Portnoy sea el que cante le queda bien.

Disco alegre, divertido, con mucha luz, porque no todo tiene que ser duro y agresivo, solo es necesario buena música, que te transmita y te de ganas de más. Y de eso este disco que tiene mucho que dar. Difícil decisión para elegir una canción, la verdad.


Autor reseña: Jorge Bielba

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Adrenaline Mob- Men of honor (Hard Rock/ Groove)- 2014

Una formación que quita el hipo es lo que tiene "Adrenaline Mob", Russell Allen (Symphony X) una de las mejores voces del metal de los últimos 20 años, de bajista John Moyer (disturbed) para dar otras influencias al grupo, de guitarrista Mike Orlando que una vez te pongas a escuchar el disco, veras que se defiende bien técnicamente con las 6 cuerdas el chaval. Y para sustituir a Mike Portnoy en la batería que dejo el barco antes de este disco que mejor que fichar a A.J. Pero (Twister sister). Sus anteriores disco no me sorprendieron mucho, pero con su ultima entrega ¡me he hecho adicto!, y no puedo parar de ponerme el disco una y otra vez.


Ritmicamente son un rodillo con tachuelas de acero que destruye todo lo que encuentra a su paso y lo dejan bien clarito ya desde el primer tema "Mob is back" sonido duro y consistente donde todo funciona a la perfección y donde sobresale esa voz que escupe con rabia cada palabra, ¡siempre he sido un fan de Allen!

La destrucción sigue con "Come on Get up" un llenapistas de Groove puro pegadizo del que no puedo parar de cantar durante todo el día..."I heard you took one in the face
Come on get up, come on get up
", hay veces que no se necesitan muchas palabras en una letra sin son directas. Pero en este disco hay dosis para todos los gustos, turno para el hard rock con "Dearly Departed" canción con mucha garra en la interpretación y con un solo acojonante, donde el grupo nos muestra todo tipo de repertorio que son capaces de tocar.

"Behind These Eyes" una de las pistas más emotivas, una baladita muy melódica con guitarras acústicas que va subiendo la intensidad a medida que avanza la canción y de la que sería difícil no resistirse a cantar lo más fuerte que se pueda en un directo. Destacar la dirección de la batería sobre el resto. Y la rudeza vuelve con el siguiente track "Let it go" con una base instrumental perfecta y con unos coros que te meten directamente en el tema. ¡de las mejores del disco a mi parecer!

¡Y es que esto sigue sin descanso! la impresionante "Feel the Adrenaline" potente y cañero hard rock donde se siente la adrenalina que sacan todos a cada punteo de una cuerda, "And rock that radio, now your feeling the adrenaline ,Feel the adrenaline, Come on" la voz da la vida en cada tema, es increíble. La siguiente canción, la que le da título al disco "Men of Honor" con un inicio suave y ¡PAM! doble pedal y tralla para dar y tomar, es de admirar lo compacto que suenan. Un estribillo muy melódico y un solo en el que más de uno le dará dolor de cuello luego, de los mejores del disco y mira que hay buenos. Y como empezó termina en otra melodía suave que cierra el ciclo.

"Crystal Clear" la segunda baladita acústica del disco, esta mas relajada y sentimental, donde se ve el registro vocal de Allen, donde antes nos mostraba rabia, ahora solo hay calidez y buenos recuerdos, me gusta mucho la pista del bajo acompañando la voz. Pero aun que Este grupazo haga buenas baladas, hace mejor temas con tralla como "House of Lies" que te atiza en toda la cara con esa rítmica que sacan y es que todos los instrumentos tienen su momento en la canción. Todo lo bueno se acaba pero antes "judgment Day" con el riff más machacón del redondo y un desgaste de cuerdas vocales, una canción más simple que el resto pero directa y cañera. Y ya si que si, cerramos con la tercera balada "Falling to pieces", no tan suave como las otras y más enérgica y movida para que te vayas bien animado ha hacer otras cosas cuando termines de oír el disco.

Para mí, de lo mejor que he escuchado este 2014, para todos los gustos, increíbles músicos, canciones que no te cansas de escuchar y con el que soltar toda la ADRENALINE.


Autor reseña: Jorge Bielba

lunes, 7 de julio de 2014

Devil's Train- Devil's Train (Hard rock/ Heavy metal)- 2012

Hay veces que tienes ganas de desconectar, de tomar cervezas con los amigos ir de bares y olvidarte de todo. ¡Pues para eso se creo este disco!, a priori al ver a la gente que forma el grupo, ex-stratovarius, ex-Runing wild), te imaginas un disco de power, pero no. Aquí lo que vas a encontrar es ese Rock de carretera, macarra y adictivo que tanto nos gusta.
Que gusto es tener a alguien que cada disco que te recomienda, es la ostia. Menos mal que yo tengo a uno así.



Lo dicho, vamos a arrancar este disco y a disfrutar, con canciones pegadizas y contundentes. Guitarras frescas y potentes, riffs pegadizos que se te quedan en la sesera y solos que te quitaran el hipo , Roberto Dimitri Liapakis, con esa voz aspera que tiene y la batería gozándolo de lo lindo a manporro limpio.
Nos vamos a encontrar toques bluseros desde el comienzo del disco con armónica en la brutal "Fire and water", o "Roll the dice", cortes mas hard rockeros como "To the ground", o mas balada y lento en "Forever", pero aqui estamos para disfrutar pero bien, y no veo mejor manera que agarrado a algún amigo cantando "Room 66/64" mientras haces solos de air guitar en mitad del bar. Apretando el acelerador con la batería de "Devil's train" o ponerse más sentimental en alguna parte de la noche cuando suenan las partes melódicas de "Devil's Kiss". Y si no a todo el mundo se sabe las canciones, pues para algo tenemos el tremendo cover de "American Woman" de Lenny Kravitz, que esta si se la sabe todo el mundo.

Así que ya sabéis, todo el mundo a escuchar Rock and roll, y a pasarlo bien con los amigos y la cerveza y dejaros arrollar por este tren. Creo que no se puede decir nada más.



Autor reseña: Jorge Bielba

miércoles, 2 de julio de 2014

Graveyard- Hisingen Blues (Blues/rock)- 2011

Muchos somos los que hemos crecido escuchando los discos clásicos del rock, y maldiciendo al pensar que no pudimos ver a Led zeppelin en un concierto por los años 70, donde la música se entendía de otra manera y el rock y el blues estaban en su esplendor...
Por eso ver que un grupo actual, saca un disco de rock con esos toques de antaño, da mas que una alegría.

¡Y vaya discazo que nos ofrecen estos suecos con este "Hisingen Blues"!

Y es que desde el primer segundo de "Ain't fit to live here",ves claro lo que te vas a encontrar estos 40 minutos que dura el disco.
Riffs de guitarras distorsionadas, redobles de batería, solos de guitarra que deseas que nunca acaben, coros, y esa voz rasgada  y melódica.

Canciones con mas psicodelia como "No good, Mr holden", más directas como el single del disco "Hisingen blues", o un tema instrumental en el que perderse como "Longing", hasta les da para lanzarles un guiño a los míticos Pink Floyd con el título de la canción "Uncomfortably Numb" que aparte es una de mis preferidas del disco.
Pero sin duda, una de las cosas por lo que merece la pena escuchar este álbum, es por la sorpresa final, la última canción del disco, "The Siren", una canción que empieza como una balada, elegante, pero que poco a poco va subiendo el tono y la fuerza que acaba en ese grito con tanta garra acompañado de los redobles de la batería, para acabar otra vez en la calma y la tranquilidad pero esto acaba de empezar. Ese cambio de ritmo que tiene en mitad del tema y ese solo de guitarra... una joya para no perderse.

En resumen, que si eres un amante del rock clásico de tiempos pasados, parate a escuchar este disco de Graveyard y te aseguro que te alegrará el día.



Autor reseña: Jorge Bielba