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martes, 21 de abril de 2015

Ommium Gatherum- New World Shadows (Melodic Death/ Progressive)- 2011

Ommium Gatherum, son unos currantes como la copa de un pino. Un grupo finlandés, ¿de donde si no?, que por desgracia no goza de toda la popularidad que se merece y que tienen otras bandas bastante cercanas a ellos. Pero ellos no paran de demostrar todo su talento en cada disco, y es que no hay uno malo, aun que yo me decante por este "New World Shadows", cualquiera me vale, para hablar de este grupazo, que se puso como meta seguir reinventando un estilo tan explotado como el Melodic Death, y decir al mundo que no está muerto, y es que su sonido es un batiburrillo de sonidos, melodías y estructuras un tanto complejas aveces, de las que es difícil no hacerse adicto, para los que somos amantes del género.


Y es que solo con el recibimiento de"Everfields", el tema que abre el disco, vamos a ver la filosofía que tienen estos finlandeses, un tema largo de 9 minutos, por donde los cambios durante la canción son llamativos, donde el brillo de esas guitarras adorna todo, mientras esa voz tan grave y gutural que me absorbe desde el primer momento en el que hace acto de presencia, también mentar esa genial batería en esta canción y todo el disco.

La siguiente "Ego", más directa, con un estribillo con esas coros rudos y unas melodías de las cuerdas muy pegadizas con las que te es fácil transportarte a este "nuevo mundo", no se vosotros, pero yo no puedo parar de moverme. la siguiente canción, que da nombre al disco "New World Shadows", donde el riff machacón marca el camino, y donde esa voz intimida con ese rugido, que estalla en ese estribillo donde todo los instrumentos se elevan y se entienden a la perfección. Gran juego con las guitarras, demostrando porque es tan grande el Melodic Death, un rastro de luz con las voces limpias al final del tema, que dan un punto más sentimental entre tanta sombra metalizada.

Y es que todo lo que hay en disco merece la pena escucharlo, solo con el inicio del zumbido de las cuerdas de"Soul Journeys", a estas alturas del disco, ya tenemos bien claro los galones y el sonido que nos proponen Ommium Gatherum y su mezcla de un sin fin de melodías y contundencia y la importancia de su instrumental que se va trasnformando y evolucionando a la vez que pasan los segundos de las canciones. Un sonido más clásico incluso con algún aroma rockero en los primeros compases de "Nova Flame", para acabar un torbellino de furia y guitarreos fríos. Sin duda, lo que más me gusta de ellos, es la facilidad que tienen de explotar en algún punto de cada canción y elevar el sonido donde todo se junta como un mecanismo.

Ahora nos acercaríamos a la parte más progressive del disco, con uno de mis canciones preferidas del trabajo para darme la razón, la genial "An Infinite Mind" donde sus guitarras demuestran toda su calidad, una voz un poco menos agresiva, o lo que se puede con semejante gutural y donde todo es más pausado y atmosférico. ¿Que remedio dejarse rodear por esta música?. Seguido de un buen corte instrumental "Watcher Of The Skies" con partes más acústicas y cerrando de una forma más suave y delicada. Para que el golpe de "The Distance" sea más contundente y claro, vuelve el ritmo más machacón y toda la garra de esa poderosa voz, y la formula del éxito que tienen estos finlandeses bien estudiada.

 Pero aun podíamos esperar algo aun mejor para cerrar un discazo así, otro tema largo con sus 9 minutos tal cual empezamos, "Deep Cold", un viaje a golpe de baqueta, donde las partes más suavecitas protagonizadas por el piano se entrelazan con algún "rompecuellos", donde vuelven a aparecer esos coros limpios que elevan la canción otra vez y del que a medida que se acerca el final todo se hace más symphonico y amplio con una genial melodía, con la que dejarnos un buen sabor de boca y unas ganas de ponerse el disco otra vez.

Genial disco, genial grupo, genial país para el metal y la música, y hasta los que no tienen la popularidad de todo el mundo, te dejan joyitas tan increíbles como este "New World Shadows", vale mucho la pena escuchar sus discos y este aun más. Avisado quedas.


Autor reseña: Jorge Bielba.



miércoles, 25 de febrero de 2015

Seasick Steve -You Can't Teach an Old Dog New Tricks (Conutry/ Blues)- 2011


En esta reseña voy a salirme de la línea de álbumes que he estado trayendo hasta el momento, todos ellos incardinados en el Rock Progresivo o derivados, para apostar en esta ocasión por algo muchísimo más sencillo, sin conceptualismos, ni complejas composiciones instrumentales de músicos encerrados durante meses en estudio. Me voy ahora al otro extremo, a Seasick Steve, un blues-country-man norteamericano, al que meter más de tres o cuatro instrumentos en un tema le parece ya pasarse de instrumentos.


Seasick Steve (1941, Oakland, California), ha sido un músico más que tardío. Cuenta ahora con 74 años, y su álbum debut fue publicado hace 11 años, vamos, cuando ya arrastraba a las espaldas 63 años, que viene a ser la edad en la que muchos de los grandes músicos han optado por jubilarse. Sin embargo, a Steve, a pesar de su larga barba ya blanca y de una presunta alopecia oculta siempre bajo gorras viejas y deshilachadas, no parece que se le acaben las energías, y para comprobar esto no hay más que verle subido a un escenario.

Es un músico cuanto menos curioso. Su estética y modo de vivir es la típicamente redneck, de los norteamericanos del sur de EEUU. Acostumbra engalanarse con gastados petos de mecánico, y, cuando no, con pantalones vaqueros y camiseta blanca de tirantes (a la que solo le faltan las manchas de aceite). En la mayoría de sus fotos que no sean de directos, podréis verle acompañado siempre de oxidadas rancheras, tractores y Chevys que presumiblemente conduce. Y siempre presente la botella de Jack Daniels a la que se amorra como si no hubiera mañana. 

 
Pero, precisamente, una de las cosas que más le caracterizan, fuera de todas estas consideraciones, son sus instrumentos, los cuales acostumbra a fabricar él mismo, resultando cacharros con cuerdas que sorprendentemente suenan, y vaya como suenan. En la foto podéis ver un buen ejemplo de lo que os cuento: el palo medianamente gordo es la estructura principal del (llamémosle) banjo, que en su extremo inferior termina en una lata (¿de aceite de coche?); el cuerpo es una yanta, de un antiguo Terraplane Hudson, sobre la que está montada el fonocaptor; por último, las cuerdas, en el puente bajo, están enganchadas en una espumadera de cocina condenadamente oxidada. E insisto: suena.

El álbum por el que me he decidido es You Can't Teach an Old Dog New Tricks, de portada especialmente relacionada con el título. Ya os digo, la complejidad no es lo de Seasick Steve. Es su quinto álbum, publicado en 2011, lanzado en EEUU a cargo de la discográfica Third Man Records, que es el sello fundado por Jack White (el Eduardo Manostijeras de los White Stripes). Contiene doce temas, y el bajo corre a cuenta de John Paul Jones, el bajista de Led Zeppelin, con el que se realizó también la gira.

Previamente, ya había adelantado que Seasick Steve es un blues-country-man, pero no hay que esperar de este álbum ritmos pausados ni melancólicos, por regla general, si bien sí es cierto que no se resistió a incluir un par de temas en esta línea, tales como Treasures, Burnin' Up, o Whiskey Ballad (en el que aconseja que ante cualquier dificultad, copazo de whisky). Por lo demás, los temas cuentan con el increíble ritmo y pegadizos riffs de sus pseudo-banjos y guitarras. Ejemplo de esto son cortes como el que da nombre al álbum, You Can't Teach an Old Dog New Tricks, Back in the Doghouse o la genial Don't Know Why She Love Me But She Do, que opino que es uno de los temas estrellas del álbum, con tanto ritmo que resulta imposible no menear la cabeza nada más se escucha el principio del riff.

En definitiva, un álbum ideal para todos aquellos a los que les guste un blues mucho más rítmico de lo usual, y que además les produzca especial curiosidad este músico que aún tiene mucho que ofrecernos. 


Autor reseña: Alejandro Molina.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Protest the Hero- Scurrilous (Progressive/ Mathcore)- 2011

Los canadienses "Protest the Hero" han sido una de mis sorpresas más recientes. La verdad es que no soy un gran fiel seguidor de los grupos cuyos estilos acaban en -core, aun que siempre hay excepciones claro. Un día me llamo mucho la atención la portada de uno de sus discos y me lo puse a escuchar  al instante, sin tener la menor idea de lo que me iba a encontrar, y después de haber escuchado dos canciones, ya tenia decidido que ese mismo día me iba a tragar la discografía enterita desde el principio. Y así lo hice, y hubo muchas cosas que me encantaron y otras que no tanto, pero lo que si tenia claro es que este "Scurrilous" iba a entrar en mi rotación de escuchas habituales. Amor a primera escucha.


Lo primero que me llamo la atención y supongo que a cualquiera que los escuche, es el tremendo registro melódico de su cantante, desde el falsete más tremendo (me encantan los falsetes) y agudos donde se le ve realmente cómodo, a rasgados que te ponen la piel de punta. Por lo que he escuchado, en sus anteriores discos usaba también guturales en ciertas momentos, aun que no abundan en este disco. Pero si se aprecia mucho la mejora de su voz con el paso del tiempo.

Lo segundo que me encanto, es que estamos ante un disco muy técnico, mucho más de lo normal. Con un tremento manejo de los instrumentos y las composiciones de las canciones, que son una montaña rusa, deslizándose allí por donde va. Manteniendo una intensidad durante todas las canciones. Para gente que no esta acostumbrada a cosas tan enrevesadas, es muy probable que se les haga largo, pero de verdad que merece la pena intentarlo.

Canciones con muchos momentos memorables, de lo mejor para mí es el inicio con la pegadiza      "C' est laVie" la cual no puedo dejar de oir, "Hair-trigger" y su desatado ritmo que además cuenta con una voz femenina, dándole un toque más personal. Y "Tandem" donde la maquinaria va un poco más despacio, pero igual de virtuosa. Pero es que cada tema tiene su miga y su pequeña aportación, porque te puedes caer de la silla sin problemas con "Tongue-splitter" o dejarte cautivar por las melodías más progresivas de "Sex tapes". Aun que sin duda, donde más se me cae la baba y disfruta una y otra vez es con la increíble "Moonlight" con esos aromas rockeros, seguida de "Tapestry" donde las rizadas guitarras se enredan, la rabia en la voz y el sonido se hace más amplio y sinfónico.

Espero que si leéis esto, os den ganas de escuchar el disco, porque no tiene desperdicio, su disco más melódico. Directo, temas pegadizos y mucha mucha técnica, sin duda hay que seguir muy de cerca a estos canadienses, que no bajaron para nada el nivel con su siguiente trabajo "Volition", totalmente recomendado también.


Autor reseña: Jorge Bielba.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Insomnium- One For Sorrow (Melodic Death)- 2011

Hay grupos que sacan discos, y otros que simplemente hacen música, "Insomnium" es de los del segundo grupo. Nos tienen muy bien acostumbrados con sus trabajos, este año mismamente nos han sacado otro tesoro para guardar, con "Shadows Of The Dying Sun", pero de ese ya hablamos otro día, ya que si tengo que hacer una reseña de estos capos del Death Melodico, es con este "One For Sorrow", donde los finlandeses (de donde si no) en un estado de gracia compusieron este álbum, con su sonido tan reconocible, un viaje de intensidad y melancolía, al que me acerco muy frecuentemente.


"Insomnium" ya tiene muchos años de experiencia, con el que ya han alcanzado cierta madurez, y aunque van evolucionando su sonido con cada disco, la esencia siempre permanece, ese tempo lente pero contundente muy Doom, una instrumentación y unas melodías tan atmosféricas, que usualmente son lluviosas y melancólicas que te empapan  y casi hasta las puedes oler. Y sobretodo esa voz profunda y gutural que permanece sin cansancio durante todo el disco. Solo necesitan una producción perfecta y sacar toda la calidad que desprenden con tanta facilidad.

Cada canción es una historia, donde podremos notar muchos sentimientos como rabia, desolación o simplemente aceptación. No hay nada mejor que perderse en la hipnotica "Inertia", con su guitarra acústica, que va cogiendo fuerza, hasta expulsarla, donde todo suena donde tiene que estar, perfecto el trabajo de la batería. Hay temas más fáciles y directos como "Through The Shadows" o "Song Of The Blackest Bird", con melodías pegadizas y algo más rápidas con la potencia del Death con un equilibrio a la perfección, y donde disfrutar de toda la instrumentación es una obligación.

Cortes más duros que te dejan sin aliento, como "Only One Who Waits" o "Every Hour Wounds", pero si algo me pone los pelos de punta con estos finlandeses, son sus partes más intimistas como la que da nombre al disco "One For Sorrow", donde se ve toda su magia, que les hace diferentes. Y para un amante del Porgressive como yo, sin duda es una sorpresa escuchar algo como "Lay The Ghost To Rest", donde más de un grupo firmaría por una canción así, el interludio de en medio, perfecto, delicado seguido de garra.

Supongo que algunos les tacharan, por ser, demasiado ambientales y ultra melódicos, pero sin duda, solo hay que cerrar los ojos y disfrutar del paisaje que crean, sencillamente eso. Sin duda, uno de los trabajos más serios que he escuchado.


Autor reseña: Jorge Bielba.


martes, 2 de septiembre de 2014

Vektor- Outer Isolation (Thrash)- 2011

 ¿Os gusta la ciencia ficción? ¿Que se debe sentir en una nave esquivando meteoritos? ¿O ir a la velocidad de la luz por alguna galaxia desconocida? Pues estas preguntas son las que quiere resolver este peculiar grupo de Arizona a base de tralla y velocidad con un Thrash que tiene mucha influencia de vieja escuela, sobretodo de "Voivod" del que se parece hasta el logo. Pero con un sonido propio que les hace diferenciarse del resto de grupos y de los que habría que tener en cuenta entre los grupos que salen de este estilo de metal que se niega a extinguirse. ¡Gracias a Thor!


Un disco en el que destacan la calidad técnica de todos los miembros del grupo, pasajes instrumentales más largas de lo habitual en este estilo donde las guitarras impartirán unas batallas de riffs entre ellas, y la voz del cantante con un gutural bastante aguda, fría y agresiva con la que lanzará unos chillidos que asustarían a cualquier ser viviente que se encuentren en sus viajes.

Canciones muy notables, con pasajes psicodelicos como en el corte con el que se inicia el disco, "Cosmic Cortex", una canción de 10 minutos que no te puedes perder, veloz, directa y brutal hacia tu yugular, de lo mejor del disco. Y es que la nave no baja la velocidad ni un segundo, el que tenga buen oído y perciba las lineas que hace el bajo, son para quedarse alucinado, sobretodo en "Dying World", demostrando el control de los instrumentos que tienen estos jóvenes.
En "Tetrastructural Minds" es como una persecución a altas velocidades por el espacio, recomiendo que cada uno se imagine sus aventuras futuristas mientras escucha este disco. La verdad es que cada vez que escucho a este tío flipo de como no se queda sin voz. "Outer Isolution"es otra perla del disco de otros 8 minutos que tampoco hay que perderse, con unas partes más relajadas que te dejan respirar y disfrutar de los paisajes, aunque la tralla y el riff principal no tardará mucho en volver ha hacer acto de presencia.

Un disco, para cerrar los ojos e imaginarse por un mundo jamas visto. Lleno de calidad por todas partes y que más de uno disfrutará.



Autor reseña: Jorge Bielba


sábado, 23 de agosto de 2014

Machine Head- Unto the locus (Groove/ Metal)- 2011

Si por algo es conocido "Machine Head", es por ser una de las bandas que le pega más duro, y es que cada canción de este disco es una patada en la boca, pero es que el sabor de su suela es delicioso...
Los de California tenían uno de los mayores retos a los que se habían enfrentado, y es que venían de su anterior disco "The Blackening" considerado por muchos el mejor disco de la década, pero sin duda para mí, este "Unto the locus" es otra joya que en muy poco tiempo se convertirá en una obra maestra del metal.



Canciones directas a la yugular, eso es lo que nos vamos a encontrar, y eso que todas los temas menos uno duran más de 6 minutos, pero es que estos tíos necesitan todo ese tiempo para hacernos una descarga de riffs de guitarra y su atronadora batería. Pero si hay algo que me guste de este disco de este super grupo, es la puta voz de Robb Flynn y todo lo que puede transmitir, sobretodo la furia que llevan.

Ya desde el principio con "I am hell" que nada más acaben los versos en latín con los que empieza el disco, no van a pisar el pie del acelerador y mostrarnos temazo tras temazo, con su característico sonido machacón que llevan haciendo durante tanto tiempo. Y es que solo nos dan un segundo para respirar en "Darkness Within" y no es precisamente una balada, una de mis preferidas del disco, con ese inicio en acústico que va subiendo la intensidad y la garra poco a poco, perfecta para dejarse la voz en el directo, genial.

"Locust" un tema que debería marcar. 7:36 minutos de dejarse el cuello y no poder parar de moverse, una canción donde descargarse y soltar todo lo que llevas dentro, como bien hacen ellos. "Who we are", con un inicio de un coro de niños cantando, un tanto siniestro y al que se le une esa tremenda voz y ya sabes que te vas a encontrar una joya. Y es que el instrumental de todo el disco es una maravilla, directa y sin complicarse ni lo más mínimo.

La edición especial del disco, que fue un regalo de cumpleaños de un gran amigo, también nos encontramos con dos versiones brutales llevada a su sonido, de "Judast priest" y otro tema de los geniales "Rush", y es que es normal encontrarnos versiones de clásicos en sus discos.

En resumen, un disco que todo amante del metal debería escuchar y ya puestos adorar. Increíble, tiene todo lo que un disco tiene que tener y mas. Que os guste.



Autor reseña: Jorge Bielba

miércoles, 2 de julio de 2014

Graveyard- Hisingen Blues (Blues/rock)- 2011

Muchos somos los que hemos crecido escuchando los discos clásicos del rock, y maldiciendo al pensar que no pudimos ver a Led zeppelin en un concierto por los años 70, donde la música se entendía de otra manera y el rock y el blues estaban en su esplendor...
Por eso ver que un grupo actual, saca un disco de rock con esos toques de antaño, da mas que una alegría.

¡Y vaya discazo que nos ofrecen estos suecos con este "Hisingen Blues"!

Y es que desde el primer segundo de "Ain't fit to live here",ves claro lo que te vas a encontrar estos 40 minutos que dura el disco.
Riffs de guitarras distorsionadas, redobles de batería, solos de guitarra que deseas que nunca acaben, coros, y esa voz rasgada  y melódica.

Canciones con mas psicodelia como "No good, Mr holden", más directas como el single del disco "Hisingen blues", o un tema instrumental en el que perderse como "Longing", hasta les da para lanzarles un guiño a los míticos Pink Floyd con el título de la canción "Uncomfortably Numb" que aparte es una de mis preferidas del disco.
Pero sin duda, una de las cosas por lo que merece la pena escuchar este álbum, es por la sorpresa final, la última canción del disco, "The Siren", una canción que empieza como una balada, elegante, pero que poco a poco va subiendo el tono y la fuerza que acaba en ese grito con tanta garra acompañado de los redobles de la batería, para acabar otra vez en la calma y la tranquilidad pero esto acaba de empezar. Ese cambio de ritmo que tiene en mitad del tema y ese solo de guitarra... una joya para no perderse.

En resumen, que si eres un amante del rock clásico de tiempos pasados, parate a escuchar este disco de Graveyard y te aseguro que te alegrará el día.



Autor reseña: Jorge Bielba