lunes, 10 de noviembre de 2014

Clutch- Earth Rocker (Hard Rock/ Stoner Rock)- 2013

Con 20 años a sus espaldas, los americanos "Clutch" y su Stoner adictivo, del que mola, del de malotes, nos sacaron su décimo álbum, y mejor nombre no le pudieron poner, "Earth Rocker" y eso es lo que quieren. Así que ya sabes lo que toca, alegrarse el día, ponerse la música bien alta y acompañarles en este viaje, si es posible junto al rugir de tu motocicleta. ¡Rock and Roll!


Y apretamos bien el acelerador, con la canción que le da nombre al disco, "Earth Rocker", potente, con un estribillo brutal que nos activa, nos mueve y el rock circula por nuestras venas. Pero esto es solo el comienzo, con la siguiente, "Crucial velocity" ya si que lo tienes que dar todo, donde seguimos acelerando con ese riff afilado y contundente. Y para terminar ya el comienzo de este discazo, "Mr. Freedom" con su groove aplastante que nuestro cuerpo pedía, para poder llegar al éxtasis, un sonido muy compacto, y que seguro que te atrapa a ritmo de guitarreos, carne de directo.

"D.C. Sound Attack", una de mis preferidas y imprescindible del disco, un gran tema de Blues Rock, con una armónica genial, y en la que solo piensas, ¿porque se hace tan poca música así? Como diría Otto: ¡Viva Led Zeppelin!. Hay tiempo para baladas como "Gone Cold" donde las revoluciones bajan, pero no la calidad. Donde coger aire con canciones así, donde una voz aterciopelada nos calienta en la fría noche se agradece. "Unto the Breach", una descarga de garra, canción directa a la yugular, donde una cerveza en la mano acabaría cayéndose seguro. Es que no puedes perderte mil detalles que te guarda el disco, como fuerza las cuerdas vocales en "The Face". O el manejo de las vaquetas en "Book, Saddle, And Go" posiblemente donde mejor suenan en conjunto, lo que tiene la experiencia y la gran cantidad de rodaje.

Ponte "Earth Rocker" ahora mismo, sin excusas, que mejor forma de animarse un día, ¡que a base de Hard Rock! Perfecta, para petarlo en un bar lleno de amigos o solo en tu casa. Clutch nos regala otro pepinazo como siempre.

                                                                 
                                    
                                        


Autor reseña: Jorge Bielba.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Watain- Lawless Darkness (Black Metal)-2010

Sinceramente, no me considero un gran conocedor de Black metal, pero aun así, de vez en cuando me adentro en su densa oscuridad y me muevo entre sus pilares clásicos. Y la mayoría de veces, siempre acabo sumergido en el mundo tenebroso de "Watain" y sobretodo en este disco. "Lawless Darkness" es un cántico a todo el mundo Black y su filosofía, creencias y deidades. Lleno de furia y odio, y a la vez, belleza...


La verdad es que una propuesta de 70 minutos, muchas veces asusta, porque es fácil caer en la monotonía y que acabe aburriendo el disco. Pero no es el caso de los suecos en este álbum, ya que como se ve en la portada, una vez eres atrapado por el agujero negro y te transportas a su mundo paralelo de oscuridad, ya no necesitas salir. Cada canción tiene su toque diferente, y atrayente que hace que se te pase pase el tiempo volando.

En el disco entras de cabeza, si o si. Sin intros ni nada, tralla ya desde el principio en "Death's Cold Dark" y es literalmente como el título te indica, una muerte fría, donde todos los instrumentos despliegan sus artimañas, se ve muy bien el gran entendimiento entre la guitarra y la batería.

Uno de los momentos álgidos del disco, es "Reaping Death" una estampida de técnica, y gritos que te erizaran la piel, cual grito de guerra, donde las melodías y la velocidad van cogidas de la mano. "Four Thrones" y "Wolves Curse" son dos temas, con una estructura de Black clásico, riff potente y veloz, una batería atronando todo a su alrededor, coros que juegan con la voz. Tengo entendido, que "Watain" debe ser un mismísimo ritual satánico en sus directos.

Uno de los detalles que más me gusta del disco, es que la canción que le da nombre al álbum "Lawless Darkness", es un instrumental de 6 minutos, donde se ve delicadeza en sus melodías, una belleza acústica y brillante. Un gran solo de guitarra, que me transmite como una leve luz entre tanta oscuridad. "Total Funeral" es otra obra que no te puedes perder, Blach and Roll, como si "Motohead" en versión Blacker compusieran una canción, me encanta. Pero lo genial, es que lo mejor se lo dejan para el final, la última canción, "Waters of Ain", una odisea de 14 minutos, sin limites, su poder fluye por donde quiere. Donde los cambios de ritmo, y las atmósferas se van sucediendo, cerrando con el mejor trabajo de guitarras de todo el disco, 4 minutos donde el juego con las cuerdas, es perfecto. ¡Que manera de acabar!

Estoy seguro que a todos los seguidores del Black, apreciaran esta obra, y los que no lo sean, sin duda es una gran oportunidad para adentrarse en estos fríos y densos mundos. Totalmente recomendado.


Autor reseña: Jorge Bielba.


viernes, 7 de noviembre de 2014

Be'lakor- Of Breath and Bone (Death Melodic)- 2012

Normalmente asumimos el sonido del MeloDeath como un sonido europeo, y más concretamente de Finlandia o Suecia. Pero en cada regla siempre tiene que haber una excepción, y ahí entra "Be'lakor", un grupo Australiano (hacen más cosas que Hard Rock), con muchas influencias del sonido de Gotemburg de los inicios, pero con sus detalles personales y la receta de como sacar discazo tras discazo.


"Of Breath and Bone", es su tercer disco de estudio y el primero de ellos que llego a mis manos, o mejor dicho a mis oídos en el 2012, y me pareció sin duda uno de los mejores álbum del año. Canciones muy pegadizas con melodías, estribillos y riffs que aun tendrás bien metidas en la cabeza una semana después de haber escuchado el álbum. Si a esto le sumamos toda la tralla que le meten, estos adoradores del príncipe demonio de Warhammer (también se llama Be'lakor, de algún sitio habrán sacado el nombre,¿no?) hace que deban tener un pedazo de directo, que sin duda no me importaría vivir.

Solo con escuchar el tema inicial, "Abeyance" vemos toda la intensidad y las melodías que imparten en sus canciones, con una voz gutural muy bien trabajado y riffs que machacan todo el tema, mientras los pianos (de las mejores partes cuando aparecen) y las guitarras juegan. Cambios de ritmo muy acertados, de la calma a la pura velocidad por ejemplo en " Remmants". Y es que los australianos, saben muy bien como hacer las cosas, divertirnos y alucinarnos, haciendo que temas de nueve minutos como "In Parting" y "The Dream and the Waking" dos joyas, que se nos pases volando sin darnos cuenta. Me encanta los pasajes acústicos con los que de repente despliegan toda la artillería, vuelvo a decir, que me encanta el trabajo de los pianos y el toque delicado que ponen, por ejemplo en el final de The Dream and the Waking.

Así que buen disco, emotivo, vibrante con el que pasar un buen rato, no tienen un sonido innovador, pero si un muy buen trabajo que les hace destacar en un estilo donde hay mil grupos que intentan aspirar a los reyes del Death melodico. Y ellos no van por mal camino para estar en las primeras filas, sin duda.


Autor reseña: Jorge Bielba.
 

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Mike Oldfield- Ommadawn- (Folklore/ Rock)- 1975

Yo creo que no se puede pedir más, Mike Oldfiled en estado puro y en estado de gracia, pues este "Ommadawn" está más cerca de la magia que de la música. Van pasando las décadas y sigue siendo la misma maravilla que no pasa de moda. ¿Que no lo has escuchado nunca? Pues te aseguro que te atrapará e hipnotizara desde el primer instante que comience a sonar; ya te digo, es Magia.


Puede que sea uno de los discos a los que más cariño le tengo, ya que me lo ponían mis padres desde pequeño, incluso desde el embarazo. Pues así he salido yo. Y que aun me quede embobado escuchándolo.

Bueno, todos conocemos el nombre de Mike Oldfield, sin duda uno de los grandes compositores de la épocas modernas. Pero no se sabia mucho más de él, aparte de que hacia música como nadie. Una persona, que evitaba la prensa y la gente, que prefería aislarse del mundo, rodeándose de naturaleza y cosas sencillas, y de ahí salio esta obra, en donde nos mostraba su cara (muy Jesucristo) en la portada. Una obra donde con su música tan propia y característica, junto todas las influencias folklóricas, sobretodo celtas, aun que también podemos ver instrumentos y pasajes propios africanos. Dicen, que borro un montón de material grabado, porque no quedaba totalmente satisfecho. Ni me imagino lo que nos hemos perdido.

Pero el resultado fue perfecto, y es que solo con las dos primeras pistas, "Ommadawn Part I" y "Ommadawn Part II", podemos echarnos las manos a la cabeza. Nada más suenan las primeras notas, se me pone la piel de gallina, y sigo en mi cabeza esas melodías y es que son dos canciones de 19 minutos, donde todo es perfecto e inmejorable, alegría, felicidad, suspense, melancolía, añoranza, emotividad, calma, mil sensaciones que nos vendrán y nos rodearan. Donde nos imaginaremos por prados verdes, pues este es el color del disco, un sol radiante, un cielo azul, el olor de un queso fuerte, una fiesta en mitad de un prado, donde solo hay colores y niños sonriendo. Donde la música se hace arte. Los mil instrumentos suenan y se combinan, instrumentos de viento, de cuerda, coros, y unos pasajes de guitarra que sin duda son de lo mejor de la carrera de Mike Oldfield. No os cuento lo que os encontrareis, eso os lo dejo a vosotros.

Perderos en este disco una y mil veces, por favor, porque merece muchísimo la pena. Puede que sea de los discos que más veces he escuchado en mi vida, y nunca jamas me he cansado ni un solo instante, siempre es el volver a empezar, e incluso mejor sabiéndose el camino por donde nos llevara la música.


Autor reseña: Jorge Bielba

lunes, 3 de noviembre de 2014

High On Fire- De Vermis Mysteriis (Doom/ Stoner)- 2012

¡Vaya discazo es De Vermis Mysteriis!, para mí el mejor disco de un grupazo como es "High On Fire", con el que siempre nos quedamos satisfechos con cada entrega. Venían de un disco muy criticado por ser menos denso y pesado más cercano al Rock, aun que tengo que reconocer que a mi me pareció una perla diferente pero genial también, es lo que tiene ser un pureta de los grupos que tengan que hacer siempre lo mismo. Pero con este disco, volvieron a lo que sabían hacer y de que manera, me quito el sombrero a base de mover la cabeza ante el mítico "Matt Pike", un diestro de la guitarra y los sonidos pesados, que junto a sus dos fieles escuderos, "Jeff Matz" y "Des Kensel" nos tienen preparado un muy buen rato. Sin duda fue de lo mejor del 2012.


El disco, es una obra conceptual inspirado en un grimorio de "Robert Bloch", y que H.P. Lovecraft incorporó a sus mitos de Cthulhu. Una historia centrada en un gemelo de Jesús que murió durante el alumbramiento, y su viaje al encontrarse un pergamino de un antiguo alquimista chino, quien es capaz de ver el pasado mediante los ojos de sus ancestros. Con esto entendemos un poco más el porque de esta llamativa portada.

El álbum, es como un paseo de una apisonadora en un día de tormenta, solo que tu no estas en la apisonadora, ¡ahí la gracia!, mejor intentar huir. Disco repleto de grandes temas, donde los encontraremos al más puro Doom como "Madness of an Architect" contundente y lenta, con unos riffs algo bluseros que le van a la perfección. O "King Of Days", una historia de aventuras, con un sonido muy épico y Doom, pocas canciones de esta temática habrá así, brutal.

Pero si este disco es una obra maestra es por algo, y los momentos de velocidad de algunas canciones como "Fertile Green", donde la voz rota me encanta, de las mejores del disco. "Serums of Liao" que abre el disco a mamporro limpio de una gran habilidad en la batería y la voz a lo Motorhead, que nos hace sonreír. Pero si un tema me ha sorprendido es "Spiritual Rights" una orgía de truenos donde todos los instrumentos se alían para hacer una contundencia con una velocidad pasmosa en esta canción, muy Thrash. "Samsara", creo que es la primera canción que presenta "High on Fire", y donde se puede escuchar la habilidad de este dios del Riff, con un bajo que no se le queda nada atrás. Pocas palabras hay para definir esto.

Es que es denso, potente, duro, pesado, con cambios donde la voz nos demuestra diferentes facetas donde se adapta siempre a la perfección, con una instrumentación de 10, contándonos una historia, donde la agonía y el misterio se juntan. Es perfecto, es un disco perfecto.


Autor reseña: Jorge Bielba

Orphaned Land – Mabool: The Story Of The Three Sons Of Seven (Oriental Progressive Death Metal) - 2004


¡Saludos! Quiero agradecer a Jorge que me haya ofrecido la oportunidad de colaborar en este blog, y para ello, aprovecho para estrenarme con uno de mis grupos favoritos: "Orphaned Land". Este grupo israelí reune muchas características que lo vuelven un grupo único. Para empezar, el cruento conflicto que se vive en Oriente Medio se ve reflejado muy claramente en la esencia del grupo, ya que trabajan activamente para la paz y la reconciliación entre pueblos, especialmente entre el palestino y el israelí. Esencia en la que también destaca el sonido, formado por una amalgama curiosa de metal progresivo con toques Death y Doom, e inspiradamente arreglada con una instrumentación oriental excepcional. Si a esto le sumamos una temática profunda, compleja y de inspiración religiosa y letras narrativas muy cuidadas en inglés y hebreo, tenemos una forma muy personal de concebir la música y la vida.

Si bien llevan más de veinte años de carrera, lo cierto es que hasta la fecha han sacado únicamente un EP y cinco álbunes, publicados principalmente en los últimos diez años, tras el punto de inflexión que supuso “Mabool”. Este es, precisamente, el disco que he decidido reseñar, pues en él se encuentran todos los elementos característicos de Orphaned Land y que dan forma a este álbum conceptual que narra la historia de los tres hijos del Séptimo (símbolo de Dios). Los tres hijos, que representan a las tres religiones abrahámicas (judaísmo, cristianismo e islamismo), fueron divididos y enviados a la tierra, donde como prueba deben salvar a la humanidad del Diluvio Universal (Mabool en hebreo). Es entonces cuando deciden construir un arca para salvaguardarse (una historia ciertamente familiar, ¿no?).


Pero pasemos a las canciones. El álbum se abre con “Birth of theThree (The Unification)”, que narra el origen y papel de los tres protagonistas. Ya desde el principio encontramos todos los elementos que caracterizan a Orphaned Land: instrumentación oriental, partes melódicas con la fantástica voz de Kobi Farhi unidas con fragmentos más duros donde la voz gutural del propio Kobi toma la iniciativa. Y por supuesto, muchos elementos progresivos que condensan en los casi siete minutos de canción toda la esencia de los israelíes. La siguiente canción, Ocean Land, explica la visión de los tres sobre el Diluvio en cuatro intensos minutos donde hay tiempo para los mismos elementos más algún solo y  un final melódico.

Tras esta introducción, llegan los dos temas con más tralla del disco: “The Kiss of Babylon (The Sins)” y Halo Dies (The Wrath of God), con un interludio llamado “A’salk” dondela voz femenina de Shlomit Levi recita a capella unos versos en hebreo. Ambas canciones largas guardan similitudes en cuanto a contenido: mientras “The Kiss of Babylon” empieza más Thrash para acabar progresivamente en un dueto precioso entre Kobi y Shlomit, “Halo Dies” empieza muy melódica y termina volviéndose el tema más duro del disco, para acabar de nuevo de forma más melódica. Durante las tres canciones se explica que Dios decide castigar al mundo por todos sus pecados. “A Call to Awake (The Quest)” sigue en la estela de sus predecesores, melodías orientales mezcladas con Death para narrar cómo los Tres intentan avisar a la humanidad, aunque no son creídos. “Building the Ark” es un tema más folclórico, despojado de toda dureza y donde destacan las voces limpias y que explica cómo finalmente deciden construir un arca. “Norra el Norra (Entering the Ark)”es una plegaria cantada exclusivamente en hebreo en la que los coros cobran completo protagonismo y que termina con un solo de piano optimista.

Y así llegamos al cénit de la historia, las cuatro últimas canciones del trabajo forman una suite que conforma el culmen de la narración. “The Calm Before the Storm” es, una canción acústica y muy atmosférica (nunca mejor dicho) en la que se puede imaginar cómo el cielo se oscurece y empiezan a caer las primeras gotas: la inundación está aquí. Tras la calma, llega la tormenta, auténtica protagonista de la historia y que es descrita en dos partes: “Mabool (The Flood)” y, para que no quede ningún género de dudas de su duración, “The Storm Still Rages Inside”. Aquí encontramos muchos elementos que han ido apareciendo hasta ahora: melodías duras y suaves, voces rasgadas y suaves, coros, pasajes en hebreo, un cúmulo de cambios de melodías progresivas y un épico final. Una vez la tormenta se ha calmado, vuelven a escucharse lo pajaritos, es la señal que ha llegado “Rainbow (The Resurrection)” el final de la historia narrado por una guitarra acústica.

En definitiva, se trata de una experiencia única, las melodías, la combinación de géneros y los arreglos son una maravilla para los oídos; la temática descriptiva también está muy bien encontrada, lo que hace más fácil de digerir una historia de inspiración religiosa que puede echar para atrás a los más escépticos. De todas formas, recomiendo encarecidamente prestar atención a las letras y, sobre todo al mensaje, es un precioso mensaje de paz que creo que hace reflexionar y abre más la mente. Si fuéramos más tolerantes y comprensivos con el vecino, ¡cuántas desgracias nos hubiéramos ahorrado!


 Autor reseña: Pau Edo Ferrando.