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jueves, 25 de diciembre de 2014

Kylesa- Spiral Shadow (Sludge)- 2010

Si hay un movimiento que me tiene enamorado, y para darse cuenta de ellos solo hay que ver algunas de las reseñas antiguas de esta humilde abadía, es la pegada de Sludge que se hace en América y muy concretamente por la zona de Savannah. Donde comandados por Mastodon, pero de donde han salido increíbles grupos como Baroness, Black Tusk de los que ya hablaremos proximamente, y estos imprescindibles Kylesa, que aun que este no es su disco más agresivo, para mi gusto es donde juntan todas sus esencias, con toques del punk y la psicodelia que usan y que tanto nos gusta. Hay que prepararse para estos laberintos sonoros que construirán ante nuestras narices y de los que la adicción hará que nos sea muy difícil salir de allí.


Poco a poco, mientras iban avanzando en sus discos, el sonido y la producción mejoraba a grandes pasos. La esencia de su música se pulía y vaya maravilla que nos encontramos en este disco. Donde los juegos enredados de las dos guitarras, y el uso que les caracteriza de tener dos baterías, y como no también dos voces, la dulce voz femenina y su antónima, la agónica voz masculina. Con su filosofía clara, de temas cortos y pegadizos que te golpean y se te pegan a la piel. Donde las melodías y ritmos con ese aroma a rock de bar, ambientes cargados y el amor puro de tocar en directo, lo cual tiene que ser una puta gozada.

Y es que solo me hizo falta oír el primer tema "Tired Climb", para saber que me escucharía todo el disco. Con ese cambio de calma a una estampida de rinocerontes. Un disco en el que las canciones parecen sencillas y directas, pero que solo hay que fijarse un poco para ver la cantidad de trabajo y detalles que se esconden en ellas, sino mira "Drop Out" o "Distance Closing in".

Y es que me dejo hipnotizar por la voz de Laura en "To Forget", o perderme entre las redes de las guitarras de "Cheating Synergy", cerrar los ojos y disfrutar, de las que más me gustaron de primeras. Cortes más Punk y sucios como "Back and Forth", hasta perlas como la instrumentación de en medio de "Crowded Road", que si se tubiera que definir con una palabra, sería ¿exótica?, mejor que cada uno lo descubra por si mismo.

Pero sin duda, si hay una canción que más me ha gustado es la que le da nombre al disco, "Spiral Shadow", donde se junta y se siente perfectamente el más puro Kylesa, distorsión y psicodelía. Cierran el disco muy bien, con algo más personal e intimista "Dust", que trae la calma al ambiente hasta que llega el silencio.

Muy buen movimiento el que hay de Sludge en América, y del que Kylesa tiene mucho que ver. Música directa, pegadiza y trallera, yo la verdad es que no puedo pedir nada más. Espero que os guste la mitad de lo que a mi.



Autor reseña: Jorge Bielba.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Watain- Lawless Darkness (Black Metal)-2010

Sinceramente, no me considero un gran conocedor de Black metal, pero aun así, de vez en cuando me adentro en su densa oscuridad y me muevo entre sus pilares clásicos. Y la mayoría de veces, siempre acabo sumergido en el mundo tenebroso de "Watain" y sobretodo en este disco. "Lawless Darkness" es un cántico a todo el mundo Black y su filosofía, creencias y deidades. Lleno de furia y odio, y a la vez, belleza...


La verdad es que una propuesta de 70 minutos, muchas veces asusta, porque es fácil caer en la monotonía y que acabe aburriendo el disco. Pero no es el caso de los suecos en este álbum, ya que como se ve en la portada, una vez eres atrapado por el agujero negro y te transportas a su mundo paralelo de oscuridad, ya no necesitas salir. Cada canción tiene su toque diferente, y atrayente que hace que se te pase pase el tiempo volando.

En el disco entras de cabeza, si o si. Sin intros ni nada, tralla ya desde el principio en "Death's Cold Dark" y es literalmente como el título te indica, una muerte fría, donde todos los instrumentos despliegan sus artimañas, se ve muy bien el gran entendimiento entre la guitarra y la batería.

Uno de los momentos álgidos del disco, es "Reaping Death" una estampida de técnica, y gritos que te erizaran la piel, cual grito de guerra, donde las melodías y la velocidad van cogidas de la mano. "Four Thrones" y "Wolves Curse" son dos temas, con una estructura de Black clásico, riff potente y veloz, una batería atronando todo a su alrededor, coros que juegan con la voz. Tengo entendido, que "Watain" debe ser un mismísimo ritual satánico en sus directos.

Uno de los detalles que más me gusta del disco, es que la canción que le da nombre al álbum "Lawless Darkness", es un instrumental de 6 minutos, donde se ve delicadeza en sus melodías, una belleza acústica y brillante. Un gran solo de guitarra, que me transmite como una leve luz entre tanta oscuridad. "Total Funeral" es otra obra que no te puedes perder, Blach and Roll, como si "Motohead" en versión Blacker compusieran una canción, me encanta. Pero lo genial, es que lo mejor se lo dejan para el final, la última canción, "Waters of Ain", una odisea de 14 minutos, sin limites, su poder fluye por donde quiere. Donde los cambios de ritmo, y las atmósferas se van sucediendo, cerrando con el mejor trabajo de guitarras de todo el disco, 4 minutos donde el juego con las cuerdas, es perfecto. ¡Que manera de acabar!

Estoy seguro que a todos los seguidores del Black, apreciaran esta obra, y los que no lo sean, sin duda es una gran oportunidad para adentrarse en estos fríos y densos mundos. Totalmente recomendado.


Autor reseña: Jorge Bielba.


jueves, 2 de octubre de 2014

Pain of Salvation- Road Salt One (Rock/Blues)- 2010

Cuando piensas que un grupo no puede dar más vueltas a su sonido, "Pain of Salvation" te demuestra todo lo contrario. Esta banda, con geniales discos de Progressive Metal a sus espaldas, que llego a rozar nu metal y algo de rap, acaba en el Rock más setentero y el buen blues que a todo el mundo le encandila. Comandados por la única e increíble voz de "Daniel Gildenlöw" y con un instrumental muy instimista, nos regalan este vibrante disco, donde encontraremos de todo y bueno.


"No way", empieza a sonar y nos transportamos a los 70. En un bar de madera, con una jarra de cerveza en la mano, y un grupo tocando un blues con toques muy sureños en frente nosotros, muy delicado, pero muy enérgico y potente. Con esos distorsionados solos de guitarra y una voz que pasa de un susurro a rasgada, como si con el diablo hubiera pactado para tener ese tremendo registro.

Un conjunto de buenas canciones, pegadizas, directas, diferentes, emocionantes, imaginativas... Pain of Salvation. "She likes to Hide" que va creciéndose a medida que pasan los segundos. La pequeña y frágil "Sisters" con el piano indicándonos relajo y atención, mientras la voz nos calienta el cuerpo desde dentro, y que va evolucionando y se va dejando de ser fragil para ser jovial y experimentada, grito desgarrado rogando a todos los vientos, maravillosa. "Of Dust", nos manda directos a un escenario árido del desierto americano, con nuestra botella de ron y nuestro revolver Colt en la cintura, sin miedo al peligro.

"Curiosity" y ese ritmo, esa voz que hace que tengas que moverte, mientras los coros suenan, alegre. "Linoleum" con un sonido más propio al que nos tenían acostumbrado. Perfecta llenapistas para el concierto, donde las guitarra nos rodean y la batería nos guia. "Darkness of Mine" y su intriga, muy intima, da pena hasta entrar, hay dolor que sacaremos a punteos y rugidos. "Road Salt", tiene una gran producción, un sonido genial, se hace corta, se necesita más, practicamente el piano y la voz a solas que te mantienen en vilo todo el rato. Y es que de todo, el buen blues con buen gusto de "Tell Me You Don't Know". O simplemente, la experimental y divertida "Sleeping Under the Stars", con esa genial voz aguda que acompaña, el piano infantil y juguetón, el ritmo burlón, ese final de acordes desafinados, perfecta.

Disco personal, cálido, recomendado para alegrarse y animarse. Hubiera puesto cualquier canción, par presentarlo en este reseña. Voz perfecta de la que dejarse acompañar, sino, escuchala y veras.


Autor reseña: Jorge Bielba

jueves, 3 de julio de 2014

Kvelertak- Kvelertak (Black 'n roll)- 2010

Cuando aun no has escuchado en tu vida a este grupo noruego llamado Kvelertak, que significa algo así como  "Dominio Completo" en su lengua y que sabes que toca black metal, lo que te imaginas es al típico grupo que suena como el motor de un avión diciendo barbaridades vikingas sobre Odín en una lengua en la que no pretendes entender ni una palabra en tu vida, como es el noruego.



Pero en el momento en que aprietas el play, todo eso que te imaginabas cambia por completo y empiezas a oír a unas guitarras rockanroleando al estilo más clásico con una batería bien marcada y contundente y una voz desgarrando las cuerdas vocales sin piedad. Y sin más miramientos hacen un giro de tuerca y empiezan a sonar al más puro black en unas dosis perfectas, con un doble pedal atronador y un riff típico de este estilo. Eso si, en las letras si que habíamos acertado.

¡Una vez que empiezas a escucharlo, no puedes parar!. Todas las canciones son directas y pegadizas con esta mezcla de sonidos y estilos tan ¡BRUTAL! como dirían en Metalocalyose.
La verdad es que es difícil destacar una canción sobre otra, porque todas son de un nivel altísimo. Pero creo que me quedo con "Blodtørst" uno de los dos singles del disco, con ese ritmo tan machacón, los coros del grupo desde el principio y sin duda, esa guitarra que no puedo parar de tararear después de escucharla.
 Aun que las tienes mas rockeras como "Fossegrim" o "Sjøhyenar (Havets Herrer)" y esos tremendos punteos de guitarra. O con toques más punk como "Mjød".

En resumen, que si lo que quieres son dosis de movimiento de cabeza y marcarte unos solos de guitarra al aire, con un sonido jamas imaginado antes. El debut de estos noruegos es lo que buscas.
Os aseguro que merece la pena darle una oportunidad.


Autor reseña: Jorge Bielba